Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, que no salgo a buscarte porque corro el riesgo de encontrarte, que me sigo mordiendo las uñas del rencor y que sigo debiéndote todavía una canción de amor.
No corras si te llamo de repente, no te vayas si te digo "piérdete".
No corras si te llamo de repente, no te vayas si te digo "piérdete".