Donde estabas cuando no estabas? En que calles no te cruce? Quien demonios atraso el reloj de mi muñeca? Y sera que siempre fui un Romeo experto en besos de saldo; Salpicando risas absurdas en balcones equivocados. Hoy tus labios le pusieron precio a mi cabeza; no es tan gratis mirar fijo a una princesa.