Despues de todo, los ordenadores se rompen y
las relaciones se terminan. Lo
mejor que podemos hacer es reiniciar y respirar.
Tantos caminos, tantos desvios, tantas opciones, tantos errores.
Bienvenida a la era de la perdida de la inocencia. Nadie desayuna con diamantes y
nadie vive romances inolvidables.